Domingo 10 de octubre de 2004, diario El Mercurio, Artes y Letras, Psicología.

Identidad y Rorschach Nuevos desafíos enfrenta el diagnóstico psicológico:
Elefantes, murciélagos o úteros


Maite Armendáriz Azcárate

El diagnóstico de la identidad mediante el complejo y no falto de polémica test psicológico Rorschach analizan esta semana expertos en jornada internacional organizada por la Escuela de Psicología de la PUC.


No da lo mismo qué ve cada cual en esas manchas de tinta sobre un fondo blanco. El análisis de sus respuestas puede resultar una franca radiografía de su verdadera personalidad, y revelar por tanto sus carencias, forma de enfrentar la angustia, sus afectos, autocontrol, dominio sobre las emociones, tendencias a la fabulación u otra alteración en el plano del pensamiento. Mucho se ha especulado sobre el examen psicológico inventado por el siquiatra suizo Hermann Rorschach, no obstante, su vigencia se reconoce a nivel mundial. Así como otros instrumentos proyectivos, ha sido ampliamente divulgado en el área clínica, en la evaluación psicolaboral y forense, en la clínica educacional, en los abordajes psicosomáticos y en la investigación.

Síndrome Gemita

Este test parte del supuesto que frente a una situación inestructurada, como una mancha informe, las personas, al dar sus respuestas, deben recurrir a sus propios recursos internos, tales como experiencias, habilidades y aptitudes. A través de las diferentes láminas el sujeto va revelando su capacidad para enfrentarse a algo desconocido, siendo inducido a proyectar sus propias vivencias. Las imágenes refieren a diversas connotaciones. Entre ellas algunas ligadas a las emociones, la sexualidad y la autoridad. Así como el significado exacto de un determinado rasgo de un individuo sólo puede ser comprendido al contrastarlo con otros, el valor real de este instrumento predictivo puede obtenerse de la suma total de sus partes.

Pero no cualquiera puede descifrarlo. Se trata de un test de alta complejidad, que exige experiencia clínica en el uso de sus protocolos, tabulaciones e interpretaciones, lo que sólo sostiene un estudio y conocimiento profesional, junto a una amplia familiaridad, obtenida por la frecuencia de pasarlo a diferentes pacientes. De allí el impacto que causaron las revelaciones de la propia Gemita Bueno, cuando aseguró haberlo vulnerado engañando con ello a los psiquiatras que la evaluaron, porque aprendió cómo contestar y qué contestar para lograr un determinado diagnóstico. Así lo reveló en entrevista con The Clinic publicada el 13 de agosto pasado:

"Ellos pueden comprobar que yo sí he sido una niña violada, por todos los detalles que yo les he dicho. El test de Rorschach me lo pasé por la raja. En los tests de Rorschach sale perfectamente la personalidad de las personas. Yo sabía perfectamente que donde yo tenía que ver al murciélago era porque tenía una vida oscura y era una niña violada. Sabía perfectamente que por las manchas tenía que ser un murciélago; sabía que tenía que ver dos elefantes, dos leones, sabía".

La joven señaló que se había leído muchos tests de este tipo pasados a niños que "verdaderamente han sufrido y que no tienen cómo saber las manchas de los tests".

Los especialistas son enfáticos. Aquí no hay preparación que valga, el resultado se mantiene si incluso se repite la medición a pesar de las psicoterapias profundas que puede haberse hecho un paciente entremedio.

"La identidad y el Rorschach" serán abordados por un grupo de expertos el 15 de Octubre en el Centro de Extensión de la UC. El seminario está dirigido a psicólogos y a estudiantes de psicología. En el encuentro, denominado Jornada Internacional de Psicodiagnóstico, expondrán las catedráticas Etel Kacero, de Argentina, y Alicia Muniz, de Uruguay, el psiquiatra chileno Ricardo Capponi y las psicólogas y docentes de la PUC, Ety Rapaport y Ximena Muñoz.

El temario se pensó porque de las tres áreas que hay que evaluar para diagnosticar la estructura de la personalidad, la identidad es central y la más actual como eje de análisis descriptivo y dinámico, asegura la psicóloga Eve-Marie Apfelbech, coordinadora del encuentro. Recuerda que cada persona tiene una estructura de personalidad: normal, neurótica, limítrofe, psicótica, perversa o psicorgánica. "Cada estructura presenta un nivel alto, medio o bajo de funcionamiento, un estilo característico. Ese particular estilo tiene que ver con la imagen de sí mismo, la imagen de los otros, la forma de relacionarse, la forma de manejar la angustia y la forma de examinar la realidad. Por ende, se puede saber de la identidad de la persona".

Junto a la psicóloga Ety Rapaport, aclara que el Rorschach es un test proyectivo de asociación, lo cual significa que la persona evaluada no sabe lo que mide y no sabe qué revela al cumplir las instrucciones. "Es decir, el sujeto, al relacionar u organizar un estímulo inestructurado (como las láminas del test de Rorschach), le atribuye una forma y en esa respuesta proyecta su mundo interno. Es un mecanismo en el que participan la percepción, el pensamiento y el lenguaje como procesos psíquicos y los contenidos conscientes e inconscientes. Reconocen que en el test se puede intentar falsear y ocultar algunas asociaciones o aprenderse algunas respuestas, pero, en su totalidad, no se puede vulnerar, "siempre que el evaluador sea experto". Enfatizan que se trata de un instrumento "que es parte de un proceso de evaluación o psicodiagnóstico. Se usa en psicología y psiquiatría y ha mostrado validez".

Identidad clave

La profesora psicoanalista Ety Rapaport apunta que la identidad es importante en toda edad porque es un proceso que se va desarrollando y que implica una serie de aspectos: identidad personal, identidad corporal, identidad sexual y social. "Es decir, la imagen de sí mismo en distintos aspectos y niveles. En diferentes edades este proceso presenta un grado de estructuración distinto, por lo cual uno lo puede medir y contrastar".

Pero la identidad también tiene límites y un nivel de integración asociado a diferentes estructuras de personalidad. "Es importante de analizar porque es un proceso central de la personalidad, y tiene que ver con el diagnóstico, el pronóstico y las estrategias de intervención".

En el área de la evaluación de la personalidad existen tres tipos de enfoques: el "estadístico o actuarial", apoyado en la metodología cuantitativa, el "clínico", apoyado en la teoría y en los paradigmas conceptuales, y el "clínico sofisticado", que integra la teoría y la metodología de la investigación. "El primer enfoque da origen a los test directos o indirectos (cuestionarios o inventarios). mientras que el Rorschach es un test proyectivo producto del tercer enfoque", señala Ety Rapaport. En su ponencia, la destacada terapeuta va a caracterizar, describir y dar ejemplos de los indicadores en el Rorschach ligados a estructura normal, estructura neurótica y sus estilos, estructura limítrofe, perversa, psicótica y psicorgánica.

Juicio clínico

Como lo comprueban desde hace ya varios años muchos ejecutivos que aspiran a un puesto laboral, este test se utiliza en selección de personal, pero también en el ámbito educacional, forense y clínico, como asimismo en la clínica, para el diagnóstico de personalidad. "En medicina es ocupado, por ejemplo, en obesidad mórbida, cirugía estética, cambio de sexo, entre otros casos", asegura la especialista.

En tanto, el psiquiatra Ricardo Capponi abrirá el encuentro con su ponencia "Bases psicoanalistas del conjunto de identidad", las docentes Apfelbeck y Rapaport aseguran que son numerosas y variadas las investigaciones que avalan la utilidad de este test. Explican que el instrumento se ha ido desarrollando desde lo metodológico en cuanto a su validez, pues mide lo que pretende medir, y confiabilidad, ya que al repetir las mediciones, éstas se mantienen. "También se ha ido desarrollando con los avances teóricos que lo sustentan".

Eve-Marie Apfelbeck recuerda que existen otras pruebas proyectivas que son complementarias; no comparables, excepto si se considera la entrevista clínica como un método de evaluación. "Sin embargo, la entrevista clínica no cuenta con la estandarización de una técnica psicométrica ni con el carácter proyectivo, que es central al test de Rorschach".

Lo cierto es que, como toda herramienta , lo fundamental es cómo se usa: "Hay diferentes maneras de tabular e interpretar los resultados, aclara Eve- Marie Apfelbeck. "Las más frecuentes son el Sistema Comprensivo de Exner, el Rorschach Fenomenológico y el de Orientación Psicoanalítica, que es el que utilizamos en la Escuela de Psicología de la PUC. Se ha ido desarrollando a través del tiempo junto con los avances metodológicos y teóricos, y por lo tanto es conveniente ir actualizando su conocimiento y aunando experiencia".

Los especialistas concuerdan en que para predecir comportamientos se debe hacer un juicio clínico, es decir, una exploración individual que incluya los aspectos descriptivos, los aspectos estructurales y los aspectos dinámicos-comprensivos. "Para ello es fundamental como técnica de evaluación y de diagnóstico la entrevista y el uso complementario del Rorschach. Para ambas técnicas de diagnóstico (entrevista y test), es indispensable la experticia y el conocimiento".

Otra de las participantes del encuentro, la psicóloga uruguaya Alicia Muniz, deja en claro que este test es un instrumento de uso estrictamente psicológico pues la complejidad que encierra su administración y su análisis sólo puede ser encarada por los profesionales de la psicología dada su formación específica en técnicas proyectivas.

"La gran variedad de métodos de codificación e interpretación del Rorschach justamente muestran la complejidad de la técnica, señalando que no hay un método lo suficientemente completo que pueda decir todo sobre el sujeto psíquico. Ningún sistema o método de interpretación es utilizado en forma universal y unívoca por todos los profesionales, sino que cada 'escuela' tiene líneas de análisis diferentes que surgen como producto de la tradición teórica, la experimentación, las evaluaciones transculturales, en fin, lo que podría llamarse un método a medida para la población a la cual se dirige", asegura Muniz.

No le parece buena la idea de un acuerdo universal, si se pretende, sobre la interpretación del Rorschach, sino que cada especialista deberá formarse en el método que considere más completo y que mejor dé cuenta de lo que quiere investigar. "Extrapolar ciertas conclusiones de una población a otra es muy riesgoso, exige de un cuidadoso análisis y sistematización para ver si realmente da cuenta de esa población. Concuerdo en la permanente formación del psicólogo que trabaja con este instrumento para incorporar nuevos conceptos".

A diferencia de otros países latinoamericanos, en Chile no existe una asociación de psicólogos especialistas en psicodiagnóstico, señala Eve-Marie Apfelbeck: "Tenemos que estar preparados como profesionales para responder a las demandas y requerimientos del país, tanto en cuanto a la salud mental como al ámbito judicial, por dar algunos ejemplos". Agrega que, más allá de la formación de pregrado, en nuestro país prácticamente no existe una enseñanza de posgrado sistemática en psicodiagnóstico. "Estamos trabajando en un proyecto para volver a impartir un postítulo en Psicodiagnóstico con Técnicas Proyectivas, que se impartió durante los años 1997 y 1998 en la UC".

Láminas visionarias

La técnica de Rorschach fue presentada formalmente al mundo en 1921, con la publicación de la monografía "Psicodiagnóstico" de Hermann Rorschach. En este notable trabajo, el psiquiatra suizo de 37 años de edad incluyó sus manchas de tinta seleccionadas, sus hallazgos clínicos y las bases teóricas de sus investigaciones. Hasta el día de hoy, la serie de láminas es la misma. Para llegar a esta serie final de láminas de Rorschach, estandarizada sobre la base de la población de un hospital en el que trabajaba como psiquiatra jefe, él seleccionó estas diez láminas entre miles de manchas de ensayo. Son el resultado de diez años de investigaciones y exploraciones personales. Rorschach postuló que la consideración de los aspectos formales y estructurales de las reacciones, así como los contenidos de respuesta de un sujeto ante formas "fortuitas" podía revelar la personalidad básica de ese sujeto. Este postulado se mantiene hasta la actualidad. H. Rorschach falleció en 1922, un año después de publicar su monografía.

Género, espacio y tiempo

"Comúnmente se tiende a confundir homosexualidad con trastorno de identidad de género", dice la psicóloga uruguaya Alicia Muniz Martos, profesora en la Facultad de Psicología de la Universidad de la República de Montevideo. En su presentación ante los expertos en la PUC se tomarán aspectos teóricos y técnicos específicos relacionados con el proceso de diagnóstico en sujetos que son calificados como transexuales y solicitan cirugía de reasignación de sexo. "La ponencia recorrerá algunas cuestiones vinculadas a conceptos psicoanalíticos clave, a perspectivas de género y en tanto toda manifestación subjetiva se produce en un contexto sociocultural determinado, se analizarán algunas cuestiones relativas al ser hombre y mujer hoy en día".

Explica que la identidad de género hoy resulta desafiante para el diagnostico psicológico porque como tantas otras áreas nuevas para la evaluación psicológica, se hace necesario teorizar a partir de las prácticas que poco a poco se van construyendo en los consultorios tanto a nivel privado como público. "El número de consultantes es pequeño como para hacer una investigación con una casuística de peso, por lo tanto se va pensando caso a caso, situación por situación, evaluando el antes y el después aun siendo o no operados. En otro orden, los aportes de los estudios de género como ampliación del psicoanálisis constituyen una propuesta teórica que deberá incorporarse a la disciplina del diagnóstico psicológico. Pero a su vez, la perspectiva de género es insuficiente para entender los dinamismos implicados en estos pacientes, por lo que hay que construir teoría en base a la clínica".

Desde la Universidad de Buenos Aires llega la profesora adjunta regular de Rorschach, Etel Kacero. En el seminario ella se referirá a las vicisitudes en la construcción de la identidad a través del estudio de los ejes temporales y espaciales en el Rorschach: "Parto de la idea de que el método no es universal: es histórico. De modo que es necesario considerar los instrumentos diagnósticos -y a la lectura que se hace de ellos- a la luz de los conocimientos actuales". Agrega que desde la mecánica cuántica ya no es posible la idea de una observación pura; siempre se observa desde una teoría que legitima la interpretación de lo observado. "Si la física de hoy habla de inestabilidad, fluctuación, irreversibilidad; si la sociedad muta y se desagrega, si la digitalización transforma los sistemas cognoscitivos... tendremos subjetividades distintas, que entonces exigirán una transformación en los sistemas de construcción de sentido de las producciones Rorschach".